EL PADRE NUESTRO  MEDITADO Por rezar el Padre nuestro tan frecuentemente, quizá nos hayamos mecanizado en su recitación; detengámonos ahora brevemente  en su meditación.
Padre:   eres Tú el que quieres que te llamemos así; y quieres que así Te llamemos porque lo eres de verdad. Nuestro:   entonces, todos somos hermanos... debemos querernos como hermanos, ayudarnos y tratarnos como hermanos...
Que estás en el cielo:  o mejor, que el cielo está donde estás Tú, porque tú eres el cielo;  porque Tú eres el amor, y donde hay amor, estás Tú;  y dónde estás Tú, está el cielo.
Santificado sea Tu nombre:   que todos Te conozcan, Te alaben, Te sirvan y Te amen.  Santificarte es dejarnos santificar por Ti, dejar que obre en nosotros la acción de Tu gracia, que es obra de santificación.
Venga a nosotros Tu Reino:  Tu Reino es un Reino de justicia, de verdad, de amor y de paz; que en nosotros haya justicia como fundamento de tu Reino; que estemos en la verdad y vivamos en el amor y en la paz, para así construir un mundo nuevo, que sea un signo y un anticipo de Tu Reino.
Hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo:   que, siendo buenos hijos tuyos, hagamos lo que Tú nos mandas y lo hagamos como hijos y no como siervos;  es decir, con amor y por amor.  Y que hagamos y aceptemos Tu voluntad cuando regala, como cuando crucifica,  pues Tu voluntad siempre es justa y santa.
Danos hoy nuestro pan de cada día:  danos el pan que necesitamos para cada día; el pan, es decir, todo lo que necesitamos para nuestra vida material, personal, familiar y social.  No Te pedimos, Padre, comodidades ni lujo, ni nada que no esté conforme a tu voluntad; pero sí todo aquello que nosotros y los nuestros necesitamos para vivir dignamente, como corresponde a la persona humana.
Y también te pedimos el otro pan: el pan para nuestra alma, el Pan de la Eucaristía, que nos de la fuerza necesaria para vivir en toda plenitud nuestra vida espiritual.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden:  unos a otros nos ofendemos y unos a otros debemos perdonarnos; y todos te ofendemos a Ti y necesitamos ser perdonados por Ti;  pero no nos perdones con la misma mezquindad con que nosotros nos perdonamos, sino perdónanos según Tu gran misericordia .
No nos dejes caer en la tentación:  sentimos el atractivo del pecado; somos débiles, vacilamos; si Tú nos sueltas de Tu mano, ciertamente caeremos.  No Te pedimos que no nos permitas tentaciones; pero, sí, Te pedimos que no nos dejes arrastrar por la tentación.
Líbranos del mal:  el mal nos está ahogando; estamos inmersos en un mundo saturado por el mal, que pretende meterse hasta en nuestras entrañas, para malearnos hasta en nuestra misma raíz.  Líbranos, Padre, del mal y haz, más bien, que Te sirvamos con rectitud y bondad.
Amén:   Así es. Tú eres el Padre; así es: somos tus hijos; así es: somos todos hermanos; tu voluntad y tu Reino es lo que debemos buscar con el mayor ahínco.
Así  sea:  que Te amemos, que nos santifiquemos, que Te sirvamos, Te adoremos y todo lo esperemos de Ti, que todo lo recibamos de Tu generosa mano, abierta hacia nosotros, por el amor que nos tienes. Texto:  Extracto de Cinco minutos con Jesús, de Alfonso Milagro.

El Padre Nuestro Meditado

  • 1.
    EL PADRE NUESTRO MEDITADO Por rezar el Padre nuestro tan frecuentemente, quizá nos hayamos mecanizado en su recitación; detengámonos ahora brevemente en su meditación.
  • 2.
    Padre: eres Tú el que quieres que te llamemos así; y quieres que así Te llamemos porque lo eres de verdad. Nuestro: entonces, todos somos hermanos... debemos querernos como hermanos, ayudarnos y tratarnos como hermanos...
  • 3.
    Que estás enel cielo: o mejor, que el cielo está donde estás Tú, porque tú eres el cielo; porque Tú eres el amor, y donde hay amor, estás Tú; y dónde estás Tú, está el cielo.
  • 4.
    Santificado sea Tunombre: que todos Te conozcan, Te alaben, Te sirvan y Te amen. Santificarte es dejarnos santificar por Ti, dejar que obre en nosotros la acción de Tu gracia, que es obra de santificación.
  • 5.
    Venga a nosotrosTu Reino: Tu Reino es un Reino de justicia, de verdad, de amor y de paz; que en nosotros haya justicia como fundamento de tu Reino; que estemos en la verdad y vivamos en el amor y en la paz, para así construir un mundo nuevo, que sea un signo y un anticipo de Tu Reino.
  • 6.
    Hágase Tu voluntaden la tierra como en el cielo: que, siendo buenos hijos tuyos, hagamos lo que Tú nos mandas y lo hagamos como hijos y no como siervos; es decir, con amor y por amor. Y que hagamos y aceptemos Tu voluntad cuando regala, como cuando crucifica, pues Tu voluntad siempre es justa y santa.
  • 7.
    Danos hoy nuestropan de cada día: danos el pan que necesitamos para cada día; el pan, es decir, todo lo que necesitamos para nuestra vida material, personal, familiar y social. No Te pedimos, Padre, comodidades ni lujo, ni nada que no esté conforme a tu voluntad; pero sí todo aquello que nosotros y los nuestros necesitamos para vivir dignamente, como corresponde a la persona humana.
  • 8.
    Y también tepedimos el otro pan: el pan para nuestra alma, el Pan de la Eucaristía, que nos de la fuerza necesaria para vivir en toda plenitud nuestra vida espiritual.
  • 9.
    Perdona nuestras ofensas,como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden: unos a otros nos ofendemos y unos a otros debemos perdonarnos; y todos te ofendemos a Ti y necesitamos ser perdonados por Ti; pero no nos perdones con la misma mezquindad con que nosotros nos perdonamos, sino perdónanos según Tu gran misericordia .
  • 10.
    No nos dejescaer en la tentación: sentimos el atractivo del pecado; somos débiles, vacilamos; si Tú nos sueltas de Tu mano, ciertamente caeremos. No Te pedimos que no nos permitas tentaciones; pero, sí, Te pedimos que no nos dejes arrastrar por la tentación.
  • 11.
    Líbranos del mal: el mal nos está ahogando; estamos inmersos en un mundo saturado por el mal, que pretende meterse hasta en nuestras entrañas, para malearnos hasta en nuestra misma raíz. Líbranos, Padre, del mal y haz, más bien, que Te sirvamos con rectitud y bondad.
  • 12.
    Amén: Así es. Tú eres el Padre; así es: somos tus hijos; así es: somos todos hermanos; tu voluntad y tu Reino es lo que debemos buscar con el mayor ahínco.
  • 13.
    Así sea: que Te amemos, que nos santifiquemos, que Te sirvamos, Te adoremos y todo lo esperemos de Ti, que todo lo recibamos de Tu generosa mano, abierta hacia nosotros, por el amor que nos tienes. Texto: Extracto de Cinco minutos con Jesús, de Alfonso Milagro.