Jean Baptista Grenouille nació sin olor y fue abandonado por su madre. Desarrolló un sentido del olfato extremadamente agudo que lo llevó a aprender la técnica de la maceración para capturar aromas. Mató a varias vírgenes para completar su perfume maestro, pero fue capturado y condenado a muerte. En el día de su ejecución, su perfume causó una orgía entre la multitud que lo liberó. Grenouille regresó al lugar de su nacimiento y se roció con el perfume, atrayendo a una muchedumbre