El rock en México comenzó a popularizarse en la década de 1940, primero en centros nocturnos y luego fusionándose con géneros como boleros y cha-chás. Este género musical generó un conflicto generacional entre adultos y jóvenes, impulsando la creación de versiones en español de canciones en inglés debido a la oposición gubernamental. Las versiones producidas durante los años 60 reflejaron una baja calidad técnica, adaptándose a las expectativas ideológicas del público juvenil de clase media.