El documento explora el significado y uso de la palabra "Logos" en el contexto bíblico y filosófico. Juan utiliza el término "Logos" para referirse a Jesús, significando que Él es la encarnación de la razón y sabiduría de Dios. Pablo también ve a Cristo como el poder y plenitud de Dios manifestado en la iglesia. El documento argumenta que los creyentes deben reflejar el Logos al habitar Cristo en ellos y revelar el pensamiento de Dios para el mundo.