Este documento resume tres secciones clave del atrio exterior del tabernáculo: 1) Era un lugar de acceso a Dios a través del sacrificio y la adoración. 2) Era un lugar para el perdón a través de los sacrificios requeridos. 3) Era un lugar de limpieza para purificar a los que servían a Dios. Jesucristo cumplió estas funciones como el cordero sacrificado, el único camino al Padre, y la fuente de limpieza espiritual.