Los expertos indican que las adolescentes embarazadas corren mayores riesgos biológicos y emocionales que las mujeres adultas. Las tasas de embarazo adolescente en América Latina son altas, especialmente en zonas rurales y países andinos o del Caribe. Los embarazos adolescentes suelen ser no deseados y generan rechazo familiar, lo que aumenta las complicaciones de salud para la madre y el bebé. Se requieren mayores esfuerzos de educación sexual y acceso a anticonceptivos para reducir estos riesgos.