El documento presenta un test de estilos de aprendizaje para identificar el estilo que mejor se adapta a la persona. El test consiste en una serie de pares de conceptos opuestos y la persona debe asignar valores de 1 a 4 para indicar cuál se ajusta más a su forma habitual de aprender o resolver problemas. Basado en las respuestas, la persona queda clasificada dentro de uno de los cuatro estilos de aprendizaje: acomodador, divergente, convergente o asimilador.