México tiene una alta tasa de endemismo entre su flora y fauna, con más de la mitad de sus especies de reptiles, más del 60% de sus anfibios y alrededor del 30% de sus mamíferos que solo se encuentran dentro de sus fronteras. Algunos ejemplos notables incluyen el ajolote, el perro llanero mexicano y plantas como el agave tequilana y el cuachalalate.