La energía eléctrica es el resultado de una diferencia de potencial que permite el flujo de corriente eléctrica, generada principalmente por un generador que puede utilizar diversas fuentes de energía. Su producción en represas es ambientalmente ventajosa, aunque la corriente eléctrica presenta riesgos significativos para la seguridad humana, especialmente en el transporte de alta tensión. Los impactos ambientales no provienen de la energía eléctrica en sí, sino de los métodos utilizados para su generación y distribución.