La energía mareomotriz aprovecha las mareas para generar energía. Se origina por las fuerzas gravitacionales de la Luna y el Sol que causan el ascenso y descenso de las aguas. Esta energía puede captarse usando partes móviles que se mueven con las mareas. Presenta ventajas como ser renovable y no contaminante, pero también inconvenientes como el alto costo y posibles impactos ambientales. Algunos lugares que ya usan esta tecnología son Canadá, Francia e Inglaterra.