La energía mareomotriz aprovecha el movimiento de las mareas para generar electricidad a través de turbinas, siendo una fuente de energía limpia y renovable. Aunque su instalación es limitada a ciertos lugares y su inversión inicial es alta, puede resultar rentable a largo plazo. Proyectos destacados incluyen la construcción de una planta en Escocia que podrá alimentar a casi 175,000 hogares.