La energía mareomotriz se genera mediante el aprovechamiento del movimiento de las mareas para producir electricidad, siendo una fuente renovable y limpia, aunque su implementación enfrenta desafíos económicos y ambientales. El funcionamiento se basa en turbinas que, impulsadas por el agua en movimiento, generan energía eléctrica que es distribuida a comunidades e industrias. Aunque en México se han explorado estudios para su aplicación, se requiere más investigación para reducir costos y minimizar el impacto ambiental.