La corrupción en las elecciones mexicanas ha sido un problema grave durante mucho tiempo. Los políticos a menudo compran votos ofreciendo dinero u otros beneficios a los votantes pobres o falsificando actas electorales. Esto socava la democracia y reduce la confianza del público en el proceso electoral. A pesar de que existen leyes contra el fraude electoral, la corrupción persiste debido a la impunidad de los políticos corruptos. Se necesitan marcos legales más estrictos y su aplicación para combatir la corrupción electoral en México.