El documento argumenta que la tecnología debe adaptarse a las necesidades de cada país y cultura en lugar de simplemente adoptar las tecnologías de los países desarrollados. Propone que la educación en Ecuador debe fomentar el uso constructivo de la tecnología desde edades tempranas para beneficiar a los estudiantes y al país, en lugar de mantener enfoques obsoletos. También sostiene que los educadores deben cambiar su actitud y aprender a integrar mejor la tecnología en la enseñanza para preparar a los estudiantes para