La introducción de las TIC en la educación requiere cambios en las prácticas de enseñanza y aprendizaje para aprovechar plenamente sus beneficios. Si bien la tecnología puede estimular la creatividad de los estudiantes, también es necesario capacitar a los docentes y adaptar los procesos educativos. La incorporación de computadoras en las escuelas argentinas ha tenido avances y retrocesos desde 1980, sin lograr hasta ahora un uso pedagógicamente significativo de las herramientas digitales.