El documento describe las enzimas de restricción, endonucleasas que cortan el ADN en secuencias específicas. Se explica que estas enzimas se descubrieron originalmente en bacterias como mecanismo de defensa contra virus, cortando el ADN invasor pero no el propio debido a la metilación. También se detalla que las enzimas de restricción tipo II son las más utilizadas en ingeniería genética, cortando ambas hebras del ADN en la misma posición para generar extremos cohesivos que permiten recombinar fragmentos de ADN.