El documento discute la "germanización" de la economía española. Señala que España está adoptando políticas económicas similares a las de Alemania, como reformas estructurales, recortes salariales y un enfoque en la competitividad y las exportaciones. Esto ha llevado a una mejora en la productividad de España y una economía más orientada a la exportación. Sin embargo, el documento también advierte que España debe continuar con las políticas de austeridad y reformas para mantener esta trayectoria.