El informe examina el funcionamiento del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial, destacando su impacto sobre los derechos humanos y el papel de los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) en la protección de inversiones. Se critican la falta de imparcialidad y transparencia en el CIADI, así como su tendencia a favorecer a los inversores en detrimento de los países en desarrollo, que suelen ser los demandados. Además, se analizan casos emblemáticos como Bechtel y Suez, que evidencian las implicaciones sociales y económicas de estas disputas.