Los paneles aislantes de poliuretano o lana de roca ofrecen una solución para el cerramiento de diversas estructuras como naves industriales, granjas y cámaras frigoríficas. Principalmente se usan en cámaras frigoríficas para conservar alimentos a bajas temperaturas y ahorrar energía. Están compuestos por chapas de acero y relleno interior aislante con excelentes propiedades térmicas y acústicas.