El estaño es un metal blando y plateado que se ha utilizado desde la antigüedad. Se obtiene principalmente de minerales como la casiterita y se utiliza en aleaciones como el bronce y para recubrir el acero. El estaño puro y sus compuestos pueden causar irritación de piel y ojos con exposición aguda, mientras que la exposición a largo plazo puede provocar daños hepáticos, depresión y otros efectos.