Las relaciones tróficas en los ecosistemas implican la transferencia de materia y energía entre organismos a través de las cadenas y redes alimentarias. Los productores primarios como las plantas fijan la energía del sol, mientras que los consumidores secundarios y terciarios obtienen energía de los niveles tróficos inferiores. Sin embargo, sólo alrededor del 10% de la energía se transfiere entre cada nivel, disminuyendo la biomasa y energía disponible a medida que aumenta la complejidad trófica.