El libro de Levítico establece leyes para que el pueblo de Israel mantenga la pureza necesaria para adorar a Dios. Estas leyes incluyen regulaciones sobre los animales puros e impuros para la salud, normas de limpieza para la reproducción humana, y el Día de Expiación para la purificación del pueblo. El objetivo es enseñar a Israel cómo vivir santamente ante un Dios santo.