El documento analiza la evolución histórica del estudio del lenguaje y su relación con el pensamiento, desde los filósofos griegos hasta las contribuciones de distintas escuelas psicológicas y lingüísticas en el siglo XX. Se presenta un marco que destaca la importancia de la lengua hablada, el cambio en los enfoques de estudio y el papel de otros sistemas de signos en la comunicación. Además, se exploran las funciones del lenguaje y su íntima relación con la construcción del pensamiento y la cultura.