Un proyecto tiene cuatro etapas principales: iniciación, planificación, ejecución y monitorización, y cierre. La iniciación implica definir el alcance del proyecto y abrirlo oficialmente. La planificación establece las acciones, el calendario y los objetivos. La ejecución consiste en que cada miembro del equipo realice las tareas asignadas. El cierre concluye el proyecto y evalúa su éxito. Existen proyectos productivos, públicos y de vida.