Este documento resume las razones por las cuales las escuelas deberían mantener sus puertas cerradas al mundo exterior. Principalmente para evitar distracciones para los niños por las visitas frecuentes de los padres, proteger a los niños de posibles amenazas como drogas u otros peligros, y asegurar la seguridad de los estudiantes al restringir el acceso de personas no autorizadas al plantel escolar.