Este documento discute tres temas clave sobre la evaluación y el aprendizaje:
1) La necesidad de articular la evaluación con los diferentes dominios del aprendizaje como cognitivo, conativo, afectivo y social.
2) La importancia de cambiar hacia una cultura de evaluación auténtica centrada en el desempeño para promover procesos de autorregulación.
3) El potencial de la evaluación formativa y participativa para fomentar la autonomía, inclusión y responsabilidad de los estudiantes en su propio aprendiz