El documento define el evangelismo como el estudio de cómo testificar y compartir el evangelio de forma efectiva y audaz. Explica que el evangelismo se caracteriza por reconocer la soberanía de Dios, la salvación solo proviene de Él, el amor y compasión hacia los perdidos, comunicar la verdad de la Biblia, y respetar la santidad de Dios y la profundidad del pecado humano. También compara las creencias católicas y evangélicas sobre la autoridad, sacerdotes, la Virgen María e imágenes.