Las 9 pruebas principales de la evolución biológica son: 1) la anatomía comparada muestra órganos homólogos y vestigiales entre especies, 2) el desarrollo embrionario temprano es similar entre organismos emparentados, 3) el registro fósil muestra la transición gradual de formas primitivas a más avanzadas, y 4) la distribución geográfica de especies está relacionada con la deriva de los continentes.