El documento describe áreas naturales protegidas en Mendoza, detallando su geografía, flora y fauna, así como los impactos de la acción humana sobre estos ecosistemas. Se destacan ecosistemas como la reserva de biosfera de Ñacuñán y la laguna del diamante, que albergan una rica biodiversidad, aunque enfrentan desafíos por la intervención humana y la introducción de especies exóticas. También se menciona la importancia de la educación ambiental para conservar estos espacios naturales y su biodiversidad.