El documento se centra en la importancia del aprendizaje cooperativo en el contexto educativo, destacando su capacidad para crear un ambiente inclusivo que respete la diversidad y la interculturalidad. Señala que el aprendizaje cooperativo, estructurado en equipos heterogéneos, no solo mejora el rendimiento académico, sino que también fomenta valores como la solidaridad y la colaboración entre los estudiantes. Se detallan estrategias y prácticas para implementar el aprendizaje cooperativo en aulas de secundaria y se abordan retos y limitaciones, así como la necesidad de una formación adecuada para docentes.