Se analizan las aportaciones de tres historiadores influyentes sobre el fascismo: George L. Mosse, Zeev Sternhell y Emilio Gentile. Se discuten algunos aspectos problemáticos de sus interpretaciones del fascismo y se reflexiona sobre la importancia del anticomunismo y la violencia, cuestiones relegadas en sus análisis centrados en la cultura, la ideología y las representaciones.