JEAN-PAUL SARTRE
1. Vida:
Jean-Paul Sartre nació en París en 1905. Huérfano de padre desde muy niño,
fue criado por una madre católica y un abuelo calvinista, lo que le creó una
tensión religiosa que le conduciría finalmente al ateísmo.
En la Escuela Normal Superior de París, conoce a Simone de Beauvoir, mujer
con la que convivió y compartió sus ideas progresistas durante el resto de su
vida. El título obtenido en la Escuela Normal le permitió ejercer la docencia
en los liceos de El Havre, Laon y París, hasta el año 1945, en el que abandonó
la enseñanza. Antes, entre 1933 y 1935, residió en Alemania como becario del
Instituto Francés de Berlín, lo que le permitió entrar en contacto con la
fenomenología de Husserl y las ideas existencialistas de Heidegger, que
influyeron profundamente en la evolución de su pensamiento.
Participó en la Segunda Guerra Mundial, primero como soldado y después,
tras unos meses de internamiento en un campo de prisioneros de guerra en
Alemania, como colaborador de la resistencia francesa contra los nazis.
Una vez terminada la guerra, Sartre se dedicó de lleno al estudio de la
filosofía y a la redacción de sus múltiples obras: ensayos (El existencialismo
es un humanismo, 1946), novelas (La náusea, 1938), obras de teatro (Las
moscas, 1943; A puerta cerrada, 1944), obras de investigación filosófica (El
ser y la nada. Ensayo de una ontología fenomenológica, 1943; Crítica de la
razón dialéctica,1960).
Su compromiso con la realidad social y política, desde una posición de
izquierda, se plasmó en la fundación, junto con Merleau-Ponty, de la famosa
revista Temps Modernes, el año 1946, y en su participación activa en las
manifestaciones de mayo de 1968. En 1964 rehusó el Premio Nobel de
Literatura, alegando que su aceptación implicaría perder su identidad de
filósofo. Los achaques de la vejez (Sartre está casi completamente ciego desde
el año 1975) no le impiden seguir ejerciendo su actividad como intelectual
comprometido, cosa que hace a través de numerosos artículos y conferencias.
Sartre fue una persona muy activa y comprometida con todos los aspectos y
manifestaciones de la vida cultural, social y política de su tiempo. No fue sólo
un gran filósofo, el máximo representante del existencialismo francés, sino
también un gran escritor, que supo servirse de la literatura para expresar su
pensamiento filosófico y sus ideas políticas. En el pensamiento de Sartre
pueden distinguirse dos períodos. En el primero, encontramos su filosofía
ontológico-existencial propiamente dicha, expuesta en obras como La náusea
o El ser y la nada, ya citadas. El segundo, iniciado con la publicación de la
Crítica de la razón dialéctica (1960), se caracteriza por llevar a cabo una
revisión crítica del marxismo desde sus postulados existencialistas. Muere en
Paris en el año de 1980, a la edad de setenta y cuatro años, el funeral se
convierte en una manifestación publica.
2. Obras:
Novelas y relatos: La Nausea, 1938; El muro, La camara, Erostrato,
Intimidad y La infancia de un jefe, 1939; Los caminos de la libertad
(1945 - 1945) ( La edad de la razon, El aplazamiento, La muerte del
alma); La szuerte esta echada, 1947.
Obras teatrales: Bariona, el hijo del trueno, 1940; Las moscas, 1943; A
puerta cerrada, 1944; Muertos sin sepultura, 1946; La puta
respetuosa, 1946; Las manos sucias, 1948; El diablo y dios, 1951;
Kean, 1954; Nekrasov, 1955; Los secuestrados de Altona, 1959.
Ensayos: Situaciones (1947–1976): Situaciones I: El hombres y las
cosas; Situaciones II: ¿Qué es la literatura?; Situaciones III: La
República del silencio: estudios políticos y literarios; Situaciones IV:
Literatura y arte; Situaciones V: Colonialismo y neocolonialismo;
Situaciones VI: Problemas del marxismo 1; Situaciones VII: Problemas
del marxismo 2; Situaciones VIII: Alrededor del 68; Situaciones IX: El
escritor y su lenguaje y otros textos; Situaciones X: Autorretrato a los
setenta años.
Obras filosóficas: La Soledad; La imaginacion, 1939 - 1940; Critica de
la razon dialectica, 1960; El ser y la nada, 1943; Lo imaginario.
Psicologia fenomenologica de la imaginacion, 1940; Esbozo de una
teoria de las emociones, 1939.
Otras obras: Reflexiones sobre la cuestion judia, 1944; El engranaje,
1948; Las palabras, 1964; El idiota de la familia, 1972.
Publicaciones postumas: Cuadernos por una moral, 1983; Carnets de
drole de guerre, 1983; Verdad y existencia, 1989.
3. Sartre y el comunismo:
El periodo inicial de la carrera de Sartre, definida por El ser y la nada
(1943), fue seguido por un segundo periodo de activista político e
intelectual. En particular su trabajo de 1948 Manos sucias examinaba
el problema de ser un intelectual al mismo tiempo que participaba en
la política. Se afilió al Partido Comunista Francés (PCF), aunque
apenas fue miembro durante algunas semanas, y desempeñó un
papel prominente en la lucha contra el colonialismo francés en Argelia.
Se podría decir que fue el simpatizante más notable de la guerra de
liberación de Argelia. Tenía una ayudante doméstica argelina, Arlette
Elkaïm, a quien hizo hija adoptiva en 1965. Se opuso a la Guerra de
Vietnam, y junto a Bertrand Russell y otras luminarias organizó un
tribunal con el propósito de exhibir los crímenes de guerra de los
Estados Unidos. El tribunal se llamaba «Tribunal Russell».
Agudamente crítico del estalinismo, su pensamiento político atravesó
varias etapas: desde los momentos de Socialismo y Libertad,
agrupación política de la resistencia francesa a la ocupación nazi,
cuando escribe un programa basado en Saint-Simon, Proudhon y
demás, cuando consideraba que el socialismo de Estado era
contradictorio a la libertad del individuo, hasta su brevísima adhesión
al Partido Comunista Francés, y su posterior acercamiento a los
maoístas. Su principal trabajo en el intento de comunión entre el
existencialismo y el marxismo fue Crítica de la razón dialéctica,
publicado en 1960.
Durante la Guerra de los Seis Días se opuso a la política de apoyo a
los árabes, pregonada por los partidos comunistas del mundo (excepto
Rumanía). Y, junto con Pablo Picasso, organizará a 200 intelectuales
franceses para oponerse al intento de destrucción del estado de Israel,
haciendo un llamado a fortalecer los sectores antiimperialistas de
ambas partes como única forma de llegar a una paz justa y al
socialismo. Sartre es un admirador del kibutz.
El énfasis de Sartre en los valores humanistas de Marx y su resultante
énfasis en el joven Marx lo llevaron al famoso debate con el principal
intelectual comunista en Francia de los años 60, Louis Althusser, en el
que éste trató de redefinir el trabajo de Marx en un periodo pre-
marxista, con generalizaciones esencialistas sobre la humanidad, y un
periodo auténticamente marxista, más maduro y científico (a partir del
Grundrisse y El Capital). Algunos dicen que éste es el único debate
público que Sartre perdió en su vida, pero hasta la fecha sigue siendo
un evento controvertido en algunos círculos filosóficos de Francia.
4. Sartre y la literatura:
Durante las décadas de 1940 y 1950, las ideas de Sartre eran muy
populares, y el existencialismo fue la filosofía preferida de la
generación beatnik en Europa y Estados Unidos. En 1948, la Iglesia
Católica listó todos los libros de Sartre en el Index Librorum
Prohibitorum. La mayoría de sus obras de teatro están llenas de
símbolos que sirven de instrumento para difundir su filosofía. El más
famoso, Huis Clos (A puerta cerrada), contiene la famosa línea:
«L'enfer, c'est les autres» («El Infierno son los otros»).
Además del evidente impacto de La náusea, la mayor contribución
literaria de Sartre fue su trilogía Los caminos de la libertad, que traza
el impacto de los eventos de la pre-guerra en sus ideas. Se trata de
una aproximación más práctica y menos teórica al existencialismo.
Sobresale también su famoso ensayo sobre Gustave Flaubert: "El
Idiota de la Familia". Es un minucioso y voluminoso texto relativo al
autor de Madame Bovary, donde Sartre examina cómo brota el deseo
de escribir.
5. Sartre despues de la literatura:
En 1964 Sartre escribió una autobiografía denominada Les mots (Las
palabras). Ese mismo año se le concedió el Premio Nobel de
Literatura, pero lo declinó tajantemente.
A pesar de su abrumadora fama mundial, Sartre mantuvo su vida
sencilla, con pocas posesiones materiales y activamente
comprometido a varias causas hasta el final de su vida, tal como la
revuelta estudiantil del Mayo Francés de 1968.
6. Psicologia existencial:
Sartre rechazó durante décadas la noción del Unbewußtsein («lo
inconsciente»), particularmente la planteada por Freud. Sartre
argumentaba que lo inconsciente era un criterio «característico del
irracionalismo alemán», y por tal motivo se oponía a una psicología
que se basara en un «irracionalismo». De este modo es que Sartre
intentó un «psicoanálisis racionalista», al cual llamó «psicoanálisis
existencial».
Las paralogías de Sartre en esta cuestión son de perspicaz
argumentación: «Un ser humano adulto no puede ni debe estar
defendiendo sus defectos en hechos ocurridos durante su infancia,
eso es mala fe y falta de madurez».
Es así como Sartre intentó crear un psicoanálisis basado en una total
autocrítica del sujeto, una «profundización» que eliminara la «mala
fe». En el discurso de tal intento, Sartre llegó a valiosas
observaciones, particularmente las atinentes a la imaginación y a lo
imaginario, o a opiniones tales como «el infierno es la mirada del
otro»; el mismo concepto de «mala fe» es interesante para los
psicólogos y filósofos. En cuanto la mala fe, explica Sartre, es un
autoengaño (basado principalmente en racionalizaciones) por el cual
el sujeto pretende tranquilizarse y, al tratarse precisamente de «fe», el
individuo cree ciegamente en estas «razones».
Sartre considera que el ser humano está «condenado a ser libre», es
decir, arrojado a la acción y responsable plenamente de la misma, y
sin excusas.
A su vez, Sartre, concibe a la existencia humana como existencia
consciente. El ser del hombre se distingue del ser de la cosa por ser
consciente. La existencia humana es un fenómeno subjetivo, en el
sentido de que es conciencia del mundo y conciencia de sí. Se
observa aquí la influencia que ejerce sobre Sartre el racionalismo
cartesiano. En este punto se diferencia de Heidegger, quien deja fuera
de juego a la conciencia.
Sartre se forma en la fenomenología de Husserl y en la filosofía de
Heidegger, discípulo éste de aquél. En plena guerra mundial, cuando
forma parte del Ejército Francés como meteorólogo, Sartre es hecho
prisionero, y en el largo periodo de ser cautivo del nazismo reformula
muchas de sus ideas, elabora otras, escribe constantemente, incluso
representando obras de teatro en pleno campo de prisioneros, aunque
si en Heidegger el Da-sein es un «ser-ahí», arrojado, «yecto» en el
mundo, «para Sartre, el humano, en cuanto «ser-para-sí», es un
«proyecto», un ser que debe hacer-se».
El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal
como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como
se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no
es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del
existencialismo.
El existencialismo es humanismo: Sartre escribe que en el ser humano
«la existencia precede a la esencia», contrariamente a lo que se había
creído en la filosofía precedente. Nosotros, los seres humanos, no
fuimos diseñados por alguien, y no tenemos dentro nuestro algo que
nos haga «malos por naturaleza», o «tendientes al bien». «Nuestra
esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros
mismos mediante nuestros actos», que son ineludibles: no actuar es
un acto en sí mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que
pueda ser dejado de lado: ser es ser libres en situación, ser es ser-
para, ser como proyecto.
7. Propuesta etica de Sartre:
Sartre parte del problema del ser, analiza su conciencia y de ahí
proyecta su filosofía. Con lo sensible y lo material es como se
identifica el ser del fenómeno. Según el principio husserliano de la
intencionalidad, "toda conciencia es conciencia de algo", la conciencia
se proyecta hacia algo exterior de ella, no se queda al interior, nos
lleva hacia un objeto exterior, hacia un objetivo, pero la conciencia es
un vació de lo sensible o exterior a la cual esta orientada. Pero cuando
se conoce al objeto se aniquila, por la intencionalidad hacia lo exterior,
aniquila los objetos y crea distancia entre objeto y conciencia.
El ser-para-si es la conciencia libre e indeterminada por el mundo del
ser, y el ser en si es todo aquello que no tenga conciencia, el ser para
si no conoce nada, es nuestra percepción con un fin, elige y actúa.
Sartre dice que "a conciencia se elige a si misma como deseo"; esto
significa que la conciencia en realidad se crea por medio de sus
elecciones.
"El hombre esta condenado a ser libre", Sartre decía que la existencia
precede de la esencia, es decir, que el ser humano existe antes que
nada, que no hay naturaleza humana, no hay un dios el cual tenga
conciencia de ello, el humano existe por la suma de sus actos.
"El hombre esta siempre fuera de si mismo: solo proyectándose y
perdiéndose puede hacerse existir. Por otra parte al perseguir fines
trascendentes puede el mismo existir. Así el hombre se sobrepasa a si
mismo y puede captar los objetos solo en relación con este
sobrepasarse a si mismo: el es el corazón y el centro de su auto
trascendencia", esto nos quiere decir que el hombre crea sus propios
ideales, trascendentes, que trascienden en el mundo (el ser) pero que
son el centro de su propia trascendencia.
Sobre las repercusiones políticas, la segunda guerra mundial estalla
ya que Sartre es responsable, y también empezaron cuando a la edad
de 39 años pública su revista Les Temps Modernes, es cuando su
filosofía se empieza a oír en Europa y en el mundo. Se le consideró un
socialista independiente después de 1947, crítico tanto con la Unión
de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) como con Estados
Unidos en los años de la Guerra fría.

Sartre 2

  • 1.
    JEAN-PAUL SARTRE 1. Vida: Jean-PaulSartre nació en París en 1905. Huérfano de padre desde muy niño, fue criado por una madre católica y un abuelo calvinista, lo que le creó una tensión religiosa que le conduciría finalmente al ateísmo. En la Escuela Normal Superior de París, conoce a Simone de Beauvoir, mujer con la que convivió y compartió sus ideas progresistas durante el resto de su vida. El título obtenido en la Escuela Normal le permitió ejercer la docencia en los liceos de El Havre, Laon y París, hasta el año 1945, en el que abandonó la enseñanza. Antes, entre 1933 y 1935, residió en Alemania como becario del Instituto Francés de Berlín, lo que le permitió entrar en contacto con la fenomenología de Husserl y las ideas existencialistas de Heidegger, que influyeron profundamente en la evolución de su pensamiento. Participó en la Segunda Guerra Mundial, primero como soldado y después, tras unos meses de internamiento en un campo de prisioneros de guerra en Alemania, como colaborador de la resistencia francesa contra los nazis. Una vez terminada la guerra, Sartre se dedicó de lleno al estudio de la filosofía y a la redacción de sus múltiples obras: ensayos (El existencialismo es un humanismo, 1946), novelas (La náusea, 1938), obras de teatro (Las moscas, 1943; A puerta cerrada, 1944), obras de investigación filosófica (El ser y la nada. Ensayo de una ontología fenomenológica, 1943; Crítica de la razón dialéctica,1960). Su compromiso con la realidad social y política, desde una posición de izquierda, se plasmó en la fundación, junto con Merleau-Ponty, de la famosa revista Temps Modernes, el año 1946, y en su participación activa en las manifestaciones de mayo de 1968. En 1964 rehusó el Premio Nobel de Literatura, alegando que su aceptación implicaría perder su identidad de filósofo. Los achaques de la vejez (Sartre está casi completamente ciego desde el año 1975) no le impiden seguir ejerciendo su actividad como intelectual comprometido, cosa que hace a través de numerosos artículos y conferencias. Sartre fue una persona muy activa y comprometida con todos los aspectos y manifestaciones de la vida cultural, social y política de su tiempo. No fue sólo un gran filósofo, el máximo representante del existencialismo francés, sino también un gran escritor, que supo servirse de la literatura para expresar su pensamiento filosófico y sus ideas políticas. En el pensamiento de Sartre pueden distinguirse dos períodos. En el primero, encontramos su filosofía ontológico-existencial propiamente dicha, expuesta en obras como La náusea o El ser y la nada, ya citadas. El segundo, iniciado con la publicación de la Crítica de la razón dialéctica (1960), se caracteriza por llevar a cabo una
  • 2.
    revisión crítica delmarxismo desde sus postulados existencialistas. Muere en Paris en el año de 1980, a la edad de setenta y cuatro años, el funeral se convierte en una manifestación publica. 2. Obras: Novelas y relatos: La Nausea, 1938; El muro, La camara, Erostrato, Intimidad y La infancia de un jefe, 1939; Los caminos de la libertad (1945 - 1945) ( La edad de la razon, El aplazamiento, La muerte del alma); La szuerte esta echada, 1947. Obras teatrales: Bariona, el hijo del trueno, 1940; Las moscas, 1943; A puerta cerrada, 1944; Muertos sin sepultura, 1946; La puta respetuosa, 1946; Las manos sucias, 1948; El diablo y dios, 1951; Kean, 1954; Nekrasov, 1955; Los secuestrados de Altona, 1959. Ensayos: Situaciones (1947–1976): Situaciones I: El hombres y las cosas; Situaciones II: ¿Qué es la literatura?; Situaciones III: La República del silencio: estudios políticos y literarios; Situaciones IV: Literatura y arte; Situaciones V: Colonialismo y neocolonialismo; Situaciones VI: Problemas del marxismo 1; Situaciones VII: Problemas del marxismo 2; Situaciones VIII: Alrededor del 68; Situaciones IX: El escritor y su lenguaje y otros textos; Situaciones X: Autorretrato a los setenta años. Obras filosóficas: La Soledad; La imaginacion, 1939 - 1940; Critica de la razon dialectica, 1960; El ser y la nada, 1943; Lo imaginario. Psicologia fenomenologica de la imaginacion, 1940; Esbozo de una teoria de las emociones, 1939. Otras obras: Reflexiones sobre la cuestion judia, 1944; El engranaje, 1948; Las palabras, 1964; El idiota de la familia, 1972. Publicaciones postumas: Cuadernos por una moral, 1983; Carnets de drole de guerre, 1983; Verdad y existencia, 1989.
  • 3.
    3. Sartre yel comunismo: El periodo inicial de la carrera de Sartre, definida por El ser y la nada (1943), fue seguido por un segundo periodo de activista político e intelectual. En particular su trabajo de 1948 Manos sucias examinaba el problema de ser un intelectual al mismo tiempo que participaba en la política. Se afilió al Partido Comunista Francés (PCF), aunque apenas fue miembro durante algunas semanas, y desempeñó un papel prominente en la lucha contra el colonialismo francés en Argelia. Se podría decir que fue el simpatizante más notable de la guerra de liberación de Argelia. Tenía una ayudante doméstica argelina, Arlette Elkaïm, a quien hizo hija adoptiva en 1965. Se opuso a la Guerra de Vietnam, y junto a Bertrand Russell y otras luminarias organizó un tribunal con el propósito de exhibir los crímenes de guerra de los Estados Unidos. El tribunal se llamaba «Tribunal Russell». Agudamente crítico del estalinismo, su pensamiento político atravesó varias etapas: desde los momentos de Socialismo y Libertad, agrupación política de la resistencia francesa a la ocupación nazi, cuando escribe un programa basado en Saint-Simon, Proudhon y demás, cuando consideraba que el socialismo de Estado era contradictorio a la libertad del individuo, hasta su brevísima adhesión al Partido Comunista Francés, y su posterior acercamiento a los maoístas. Su principal trabajo en el intento de comunión entre el existencialismo y el marxismo fue Crítica de la razón dialéctica, publicado en 1960. Durante la Guerra de los Seis Días se opuso a la política de apoyo a los árabes, pregonada por los partidos comunistas del mundo (excepto Rumanía). Y, junto con Pablo Picasso, organizará a 200 intelectuales franceses para oponerse al intento de destrucción del estado de Israel, haciendo un llamado a fortalecer los sectores antiimperialistas de
  • 4.
    ambas partes comoúnica forma de llegar a una paz justa y al socialismo. Sartre es un admirador del kibutz. El énfasis de Sartre en los valores humanistas de Marx y su resultante énfasis en el joven Marx lo llevaron al famoso debate con el principal intelectual comunista en Francia de los años 60, Louis Althusser, en el que éste trató de redefinir el trabajo de Marx en un periodo pre- marxista, con generalizaciones esencialistas sobre la humanidad, y un periodo auténticamente marxista, más maduro y científico (a partir del Grundrisse y El Capital). Algunos dicen que éste es el único debate público que Sartre perdió en su vida, pero hasta la fecha sigue siendo un evento controvertido en algunos círculos filosóficos de Francia. 4. Sartre y la literatura: Durante las décadas de 1940 y 1950, las ideas de Sartre eran muy populares, y el existencialismo fue la filosofía preferida de la generación beatnik en Europa y Estados Unidos. En 1948, la Iglesia Católica listó todos los libros de Sartre en el Index Librorum Prohibitorum. La mayoría de sus obras de teatro están llenas de símbolos que sirven de instrumento para difundir su filosofía. El más famoso, Huis Clos (A puerta cerrada), contiene la famosa línea: «L'enfer, c'est les autres» («El Infierno son los otros»). Además del evidente impacto de La náusea, la mayor contribución literaria de Sartre fue su trilogía Los caminos de la libertad, que traza el impacto de los eventos de la pre-guerra en sus ideas. Se trata de una aproximación más práctica y menos teórica al existencialismo. Sobresale también su famoso ensayo sobre Gustave Flaubert: "El Idiota de la Familia". Es un minucioso y voluminoso texto relativo al autor de Madame Bovary, donde Sartre examina cómo brota el deseo de escribir.
  • 5.
    5. Sartre despuesde la literatura: En 1964 Sartre escribió una autobiografía denominada Les mots (Las palabras). Ese mismo año se le concedió el Premio Nobel de Literatura, pero lo declinó tajantemente. A pesar de su abrumadora fama mundial, Sartre mantuvo su vida sencilla, con pocas posesiones materiales y activamente comprometido a varias causas hasta el final de su vida, tal como la revuelta estudiantil del Mayo Francés de 1968. 6. Psicologia existencial: Sartre rechazó durante décadas la noción del Unbewußtsein («lo inconsciente»), particularmente la planteada por Freud. Sartre argumentaba que lo inconsciente era un criterio «característico del irracionalismo alemán», y por tal motivo se oponía a una psicología que se basara en un «irracionalismo». De este modo es que Sartre intentó un «psicoanálisis racionalista», al cual llamó «psicoanálisis existencial». Las paralogías de Sartre en esta cuestión son de perspicaz argumentación: «Un ser humano adulto no puede ni debe estar defendiendo sus defectos en hechos ocurridos durante su infancia, eso es mala fe y falta de madurez». Es así como Sartre intentó crear un psicoanálisis basado en una total autocrítica del sujeto, una «profundización» que eliminara la «mala fe». En el discurso de tal intento, Sartre llegó a valiosas observaciones, particularmente las atinentes a la imaginación y a lo imaginario, o a opiniones tales como «el infierno es la mirada del otro»; el mismo concepto de «mala fe» es interesante para los
  • 6.
    psicólogos y filósofos.En cuanto la mala fe, explica Sartre, es un autoengaño (basado principalmente en racionalizaciones) por el cual el sujeto pretende tranquilizarse y, al tratarse precisamente de «fe», el individuo cree ciegamente en estas «razones». Sartre considera que el ser humano está «condenado a ser libre», es decir, arrojado a la acción y responsable plenamente de la misma, y sin excusas. A su vez, Sartre, concibe a la existencia humana como existencia consciente. El ser del hombre se distingue del ser de la cosa por ser consciente. La existencia humana es un fenómeno subjetivo, en el sentido de que es conciencia del mundo y conciencia de sí. Se observa aquí la influencia que ejerce sobre Sartre el racionalismo cartesiano. En este punto se diferencia de Heidegger, quien deja fuera de juego a la conciencia. Sartre se forma en la fenomenología de Husserl y en la filosofía de Heidegger, discípulo éste de aquél. En plena guerra mundial, cuando forma parte del Ejército Francés como meteorólogo, Sartre es hecho prisionero, y en el largo periodo de ser cautivo del nazismo reformula muchas de sus ideas, elabora otras, escribe constantemente, incluso representando obras de teatro en pleno campo de prisioneros, aunque si en Heidegger el Da-sein es un «ser-ahí», arrojado, «yecto» en el mundo, «para Sartre, el humano, en cuanto «ser-para-sí», es un «proyecto», un ser que debe hacer-se». El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Éste es el primer principio del existencialismo. El existencialismo es humanismo: Sartre escribe que en el ser humano
  • 7.
    «la existencia precedea la esencia», contrariamente a lo que se había creído en la filosofía precedente. Nosotros, los seres humanos, no fuimos diseñados por alguien, y no tenemos dentro nuestro algo que nos haga «malos por naturaleza», o «tendientes al bien». «Nuestra esencia, aquello que nos definirá, es lo que construiremos nosotros mismos mediante nuestros actos», que son ineludibles: no actuar es un acto en sí mismo, puesto que nuestra libertad no es algo que pueda ser dejado de lado: ser es ser libres en situación, ser es ser- para, ser como proyecto. 7. Propuesta etica de Sartre: Sartre parte del problema del ser, analiza su conciencia y de ahí proyecta su filosofía. Con lo sensible y lo material es como se identifica el ser del fenómeno. Según el principio husserliano de la intencionalidad, "toda conciencia es conciencia de algo", la conciencia se proyecta hacia algo exterior de ella, no se queda al interior, nos lleva hacia un objeto exterior, hacia un objetivo, pero la conciencia es un vació de lo sensible o exterior a la cual esta orientada. Pero cuando se conoce al objeto se aniquila, por la intencionalidad hacia lo exterior, aniquila los objetos y crea distancia entre objeto y conciencia. El ser-para-si es la conciencia libre e indeterminada por el mundo del ser, y el ser en si es todo aquello que no tenga conciencia, el ser para si no conoce nada, es nuestra percepción con un fin, elige y actúa. Sartre dice que "a conciencia se elige a si misma como deseo"; esto significa que la conciencia en realidad se crea por medio de sus elecciones. "El hombre esta condenado a ser libre", Sartre decía que la existencia precede de la esencia, es decir, que el ser humano existe antes que nada, que no hay naturaleza humana, no hay un dios el cual tenga
  • 8.
    conciencia de ello,el humano existe por la suma de sus actos. "El hombre esta siempre fuera de si mismo: solo proyectándose y perdiéndose puede hacerse existir. Por otra parte al perseguir fines trascendentes puede el mismo existir. Así el hombre se sobrepasa a si mismo y puede captar los objetos solo en relación con este sobrepasarse a si mismo: el es el corazón y el centro de su auto trascendencia", esto nos quiere decir que el hombre crea sus propios ideales, trascendentes, que trascienden en el mundo (el ser) pero que son el centro de su propia trascendencia. Sobre las repercusiones políticas, la segunda guerra mundial estalla ya que Sartre es responsable, y también empezaron cuando a la edad de 39 años pública su revista Les Temps Modernes, es cuando su filosofía se empieza a oír en Europa y en el mundo. Se le consideró un socialista independiente después de 1947, crítico tanto con la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) como con Estados Unidos en los años de la Guerra fría.