Un psicópata carece de emociones profundas y es incapaz de establecer vínculos significativos. Actúan de forma impulsiva buscando sensaciones nuevas a través de actos delictivos que cometen con astucia e inteligencia, sin remordimientos ni preocupación por el bienestar de los demás. La psicopatía en la juventud se caracteriza por la insensibilidad afectivo-interpersonal y predice un mayor riesgo de desadaptación a largo plazo.