El documento discute 6 lecciones de filosofía que los políticos podrían haber aprendido. Estas incluyen la importancia de debatir de forma racional en lugar de ataques personales, reconocer nuestros propios errores, no aceptar sobornos, defenderse de mentiras, diferenciar apariencias de sustancia, y recordar que los problemas actuales a menudo tienen raíces antiguas.