El acoso sexual en redes sociales ha crecido debido a las tecnologías que facilitan la localización y contacto de las víctimas, siendo predominantemente mujeres. Este fenómeno está influenciado por la cultura, los estereotipos de los medios de comunicación y la falta de intervención educativa adecuada. Las consecuencias del acoso afectan no solo a las víctimas, causando daños psicológicos y sociales, sino también a los testigos y a los propios acosadores, perpetuando un ciclo de violencia en la sociedad.