Los fitocromos son pigmentos que controlan aspectos cruciales del desarrollo vegetal, permitiendo a las plantas adaptarse a su entorno mediante la percepción de la luz. Su funcionamiento involucra la conversión entre dos formas, activas e inactivas, en respuesta a diferentes longitudes de onda de luz, lo que regula procesos como la germinación, crecimiento y floración. Además, los fitocromos son proteínas complejas que intervienen en diversas respuestas fisiológicas a lo largo del ciclo vital de las plantas.