El autor describe sus experiencias viajando en autobuses de la compañía Flota Sama entre Tarija y Yacuiba en Bolivia, notando varios problemas con la seguridad y el estado de los vehículos. Plantea preocupaciones sobre la falta de regulación y control de calidad por parte del gobierno para garantizar la seguridad de los pasajeros. Finalmente, contrasta esta situación con la mejor atención y condiciones que encuentra en los autobuses de la ciudad argentina vecina de Salvador Mazza.