Este documento describe cómo la música y la danza del siglo XIX pueden unir a los argentinos en el Bicentenario de 2010, ayudando a encontrar una identidad compartida a pesar de las historias divididas. También resume algunos símbolos e hitos importantes de la historia argentina y reflexiona sobre el significado de la nación como una construcción social imaginada, más que una esencia fija, sugiriendo que el Bicentenario podría usarse para imaginar una sociedad más inclusiva.