El documento aborda la formación y conducta profesional del docente en el contexto educativo contemporáneo, destacando la importancia de la ética y la responsabilidad social en la enseñanza. Se enfatiza el perfil del docente de química, que debe combinar conocimientos teóricos y prácticos con un compromiso hacia el desarrollo sostenible y el entendimiento de la realidad social. Además, se destacan deberes como la puntualidad, el trato equitativo a los estudiantes y la promoción de la conservación ambiental.