El documento aborda el concepto de salud 2.0, destacando la importancia de la participación activa de pacientes y profesionales en el ámbito de la salud a través de plataformas digitales y redes sociales. Se enfatiza la necesidad de una atención sanitaria centrada en el paciente y la creación de contenidos digitales que fomenten la comunicación y el empoderamiento del paciente. Además, propone que las instituciones deben adaptarse al cambio en la forma de interacción y la educación en salud, promoviendo recursos online y colaboración en el ámbito de la investigación.