Las organizaciones no inscritas son agrupaciones de personas que actúan juntas con fines no lucrativos pero que no han cumplido con los requisitos legales para ser reconocidas como personas jurídicas. El Código Civil regula estas organizaciones y establece que corresponde al Consejo de Supervigilancia de Fundaciones, al Ministerio Público o a quien tenga interés lograr su inscripción. Asimismo, los administradores son responsables de conservar los bienes de la fundación no inscrita y de no ser posible la inscripción