El fútbol sala se originó en Uruguay en la década de 1930 como una adaptación del fútbol para jugarlo en espacios cerrados. Se desarrolló a partir de deportes como baloncesto y balonmano. En 1956 se establecieron las primeras normas internacionales y se adoptó el nombre de "futsal". Actualmente existen dos organizaciones principales que rigen este deporte a nivel mundial.