La guerra civil de 1891 en Chile enfrentó al presidente José Manuel Balmaceda y sus partidarios contra el Congreso y la oligarquía chilena. El conflicto surgió debido al autoritarismo de Balmaceda y su intento de aumentar los ingresos fiscales de la exportación de salitre, lo que amenazaba el poder de los empresarios del salitre. La guerra terminó con la derrota y suicidio de Balmaceda, poniendo fin al periodo liberal e instaurando el dominio del Congreso sobre el poder ejecutivo.