Chile perdió el territorio de la Patagonia a favor de Argentina a fines del siglo XIX debido a que la zona era inhóspita y poco poblada, y consolidar la soberanía chilena allí habría requerido recursos que el país necesitaba más para su desarrollo interno. Chile incorporó la Isla de Pascua a su territorio en 1888 luego de un periodo de decadencia de la población rapanui, aunque la administró de manera poco autónoma por varias décadas.