El género dramático representa conflictos humanos a través de diálogos entre personajes. Se divide en actos, escenas y cuadros. Una tragedia trata de un destino fatal inevitable, mientras que una comedia usa defectos humanos para generar desenlaces felices y hacer reír. Algunas obras famosas son tragedias como La Celestina y comedias como El Burlador de Sevilla.