Los bosques primarios, que nunca han sido alterados por actividad industrial, están en crisis debido a la agricultura, la explotación petrolera y la demanda de papel y madera. Los océanos, que albergan el 80% de la vida en la Tierra y son fundamentales para el clima y el oxígeno, enfrentan impactos como la sobrepesca y la contaminación. Los cultivos transgénicos, resultantes de la manipulación genética, amenazan la salud y el medio ambiente, exacerbando problemas como el hambre y la contaminación agrícola.