La Guerra Civil española de 1936-1939 se produjo en un contexto de crisis general en Europa en la década de 1930. La sociedad española no pudo resolver conflictos como la reforma agraria y la educación, lo que llevó a una "incapacidad generalizada" para encontrar soluciones políticas de forma pacífica. Sectores del ejército iniciaron la violencia como causa desencadenante de la guerra. La guerra tuvo consecuencias traumáticas para España y consolidó el régimen dictatorial de Franco.