La guerra civil española estalló en 1936 tras un golpe de estado militar contra el gobierno republicano. El golpe fracasó en algunas zonas pero tuvo éxito en otras, dividiendo al país. La guerra se internacionalizó rápidamente debido a la ayuda militar de Alemania e Italia a los sublevados y de la Unión Soviética a la República. El conflicto se convirtió en un campo de pruebas para las nuevas tácticas y armas de las potencias extranjeras.