Halloween tiene sus raíces en el antiguo festival celta Samhain, que se celebraba al final del verano en Irlanda. Durante esta noche, los celtas creían que los espíritus de los muertos caminaban entre los vivos y realizaban ritos para comunicarse con ellos. Más de 2,000 años después, muchas de las tradiciones de Samhain, como colocar velas y esperar que la muerte no llegue a la puerta, se mantienen en la celebración moderna de Halloween.