El documento argumenta que el Ecuador debe establecer una política para promover el uso de las TIC en todos los sectores para evitar el rezago tecnológico respecto a otros países. Plantea que la sociedad ecuatoriana debe involucrarse en la información, comunicación y conocimientos para mejorar la economía, educación y cultura. También debe aprovechar su rol de coordinador regional para profundizar conocimientos, fortalecer iniciativas y apoyar proyectos nacionales sobre sociedad de la información.